Hoy toca tratar la salud pública porque resulta que en el día de hoy, 11 de marzo, es una fecha muy especial. Hoy se cumplen 7 años desde el desastre de Fukushima en Japón. Hoy se cumple un ciclo de 7 desde entonces. El accidente de las Centrales Nucleares de Fukushima I y II fue en el 2011.

No quería dejar pasar el día sin hablar de ello y recordarlo, porque realmente fue algo muy triste que puso la vida de muchas personas en peligro y el futuro de no solo un país, sino de toda la tierra. Seguramente sabes de que estoy hablando.

He estado recopilando información sobre lo que pasó entonces. En el momento del desastre, la compañía TEPCO, que es la compañía eléctrica de Japón y propietaria de las centrales nucleares, tenía una actitud muy hermética, seguramente también porque no debían saber exactamente lo que estaba pasando.

Te dejo el Podcast para que lo oigas, ten en cuenta que no contiene exactamente lo mismo que el audio (no soy perfecta).

Catástrofe de magnitud impensable

El desastre que sucedió en Japón en el año 2011 en un día como el de hoy tiene una magnitud que ni siquiera hoy en día se conoce ciertamente. Es algo que va a tener consecuencias que nadie sabe cuáles pueden ser y vamos a tener que ir descubriendo con el paso del tiempo.

Seguramente el aumento del cáncer entre la población mundial, que es uno de los síntomas que se atribuye al envenenamiento por exposición a la radiación nuclear, pero no es la única consecuencia que pueda haber. Aunque yo no creo que el cáncer sea provocado por la radiación.

Aunque se han tipificado, no sabemos realmente cuáles pueden llegar a ser las consecuencias del exceso radiación nuclear, pero sí puedo asegurar que es algo que no ha pasado nunca en la historia de la humanidad y seguramente tampoco en la Tierra. Los niveles exageradísimos de radiación que se están volcando a la atmósfera terrestre es algo que ha empezado a haber en este último siglo, en el siglo XX y en el XXI, por primera vez en la historia de este planeta y de la humanidad.

Se ha informado que las pruebas que se han hecho a trabajadores que se expusieron en Fukushima demuestran aceleración del ritmo de alteración del ADN. Imagino que debe ser lo mismo que se ha visto en algunos animales que se han expuesto a radiación nuclear y presentan mutaciones genéticas.

Me gustaría dar un poco de información sobre qué es lo que pasó exactamente, sobre qué es una central nuclear, cómo funciona, por si alguien no lo sabe o no lo entiende.

El panorama que nos deja Fukushima 7 años después de la catástrofe

Qué es y cómo funciona una central nuclear (para torpes)

Una central nuclear lo que hace es producir fisiones (que no fusiones) nucleares mediante el uso de radiación. Esto quiere decir que con materiales radiactivos provocan que los átomos partan su núcleo en dos y se dividan generando dos átomos de cada uno. Este proceso desprende una gran cantidad de calor que se utiliza para activar una turbina que genera energía eléctrica. Así es, explicado sintéticamente producen la división del átomo.

Cuando los átomos se dividen producen una reacción que lanza los átomos contra otros que se van dividiendo a su vez, generando una reacción en cadena. Para evitar que esta reacción en cadena pueda llegar a un nivel que no pueda ser controlada, la fisión se produce dentro de espacios “controlados”. Éstos son unos tubos, o barras que contienen el plutonio y otros materiales radiactivos que se combinan de forma estudiada para conseguir la reacción que quieren conseguir. Manteniendo la reacción dentro de esos tubos, que llegan a coger altísimas temperaturas.

Este material, estos tubos, una vez se usan hay que enfriarlos y para ello se almacenan en piscinas con agua corriendo en ellas para liberar el exceso de temperatura.

Los acontecimientos del 11 de marzo de 2011

El día 11 de marzo de 2017, un seísmo de magnitud 8,9 sacudió la costa de Japón, justo frente a las dos centrales más importantes del país. Juntas sumaban 10 reactores construidos a orillas del océano. La magnitud 8,9 en un terremoto es un seísmo de  una fuerza tremenda. Si llegamos a magnitud 10, solo dos  puntos más, la tierra se abre en canal y se parte en dos, para que te hagas una idea. Midieron que las ondas sísmicas se propagaban hacia la costa a una velocidad de 14.500 Km/H.

Este temblor dejó sin abastecimiento eléctrico a la zona, exponiendo a los reactores a fallos por ese motivo, pero los sistemas de seguridad funcionaron y los 7 reactores que había en marcha en ese momento, se pararon automáticamente.

La falta de suministro eléctrico en una central nuclear es muy grave, porque la electricidad alimenta las bombas de agua que ingresa en los tanques de los reactores y en las piscinas para enfriar y dispersar el exceso de calor que se produce en los materiales usados. En una situación de parada de algún reactor, esto es aún más importante, porque es imperante enfriar el reactor que se ha parado, porque la reacción nuclear en cadena no se detiene aunque los detonantes dejen de influenciarla. Es imprescindible bajar la temperatura porque el calor excita los átomos y no cesan de fisionar hasta que la temperatura es menor de 100º.

Por este motivo, por lo importante que es que el agua no deje de circular por los diferentes espacios de la central, ésta está dotada de unos motores a diesel que toman el relevo a los eléctricos en caso que éstos fallen. Y eso es lo que pasó, se pusieron a funcionar los motores a diesel manteniendo el proceso de enfriamiento como era necesario.

Pero, la falla tectónica de 480 Km de largo que se había producido en el mar, generó un movimiento en el océano provocando un tsunami con olas gigantescas. Aquel día alcanzaron los 15 metros, aunque se dice que en esa zona se han llegado a registrar olas de hasta 30 metros.

El problema es que la central nuclear llamada Fukushima Daiichi o Fukushima II, que estaba más cerca del nivel del mar, no contaba con un muro de contención para las olas que podían llegar a invadir la costa en esa zona, y una ola de 15 metros inundó el recinto de la central ahogando los motores a diesel que estaban haciendo llegar el agua que enfriaba los reactores y mantenía la temperatura de las piscinas dónde se almacenaba el material radiactivo usado.

Hasta entonces el accidente se mantenía como gravedad nivel 4 en la “Escala Internacional de “Eventos” Nucleares que tiene caracter local. Cuando fallaron los motores a diesel, los trabajadores responsables de la nuclear vieron que no tenían manera de enfriar los reactores que habian estado en funcionamiento, vieron que estaban frente a un accidente muy grave y empezaron a hacer todo lo posible por minimizar al máximo las consecuencias de lo que estaba pasando. Muchos de ellos se expusieron a niveles de radiación inimaginables, por salvar esa grave situación.

reactor de Fukushima II destrozado

Declaración del accidente más grave de la historia

A partir de ese momento el nivel de gravedad del accidente paso de 4 a 7, el mayor existente. El mismo que se la atribuyó al accidente de Chernovil, que aunque hay fuentes que dicen que en Chernovil se liberó mucho más material radicactivo a la atmósfera que en Fukushima, sinceramente yo no lo creo. Pero sí creo que el tema de Chernovil todavía no está zanjado.

Niveles de Gravedad en la Escala Internacional de Eventos Nucleares

El nivel 7 implica un alcance global, porque las filtraciones de materiales radiactivos al ambiente contaminan de forma global. En 2015 se tomaron muestras de materiales radiactivos provenientes de Fukushima en las costas de California y se dice que no eran nocivos porque la radiación estaba por debajo de los límites legales establecidos como tóxicos peligrosos para el ser humano.

El desastre de Fukushima es al accidente radiactivo más grave que ha vivido la humanidad en toda su historia. Tanto que aún hoy en día se desconoce la magnitud de este acontecimiento y de las secuelas que está viviendo Japón.

El mismo día del accidente, el viernes 11 de marzo, las autoridades japonesas evacuaron a los habitantes de la zona de un radio de 3 Km.

A lo largo del día siguiente, el sábado 12 de marzo, ampliaron el radio de evacuación 3 veces, primero a 20 km., luego a 30 km. y finalmente a 40 Km. llegando a evacuar a más de 170.000 personas, que a día de hoy aún no pueden volver a sus casas.

Notificación de desmantelamiento

Las autoridades japonesas reconocieron ante la comunidad internacional que el desastre había dejado inservibles los reactores y que la central iba a ser desmantelada. La empresa TEPCO estima que tardará en conseguirlo entre 30 y 40 años y que para ello contaminará miles de toneladas de agua marina. Pero expertos internacionales consideran que TEPCO está siendo muy optimista con esta estimación. Es más, la mayoría de técnicos nucleares, ni siquiera se imaginan cómo se puede llegar a desmantelar una central en las condiciones en que está Fukushima II.

De todos los robots, preparados para soportar la exposición a la radiación, que fueron enviados para hacer trabajos en el reactor inundado, ninguno ha vuelto, se han desintegrado todos debido a los altísimos índices de radiación. Aunque han podido ofrecer fugaces imágenes de lo que hay  dentro del reactor.

La central nuclear Fukushima II estaba experimentando con un combustible nuclear de nueva producción, el MOX, una mezcla de uranio y plutonio que hace una fisión mucho más eficiente porque genera más calor que el combustible normal. Hay técnicos nucleares que consideran que es necesario que el MOX trabaje en reactores preparados para los niveles de presión y temperatura que alcanza este combustible, el reactor de Fukushima no cumplía estas características. Curiosamente, buscando documentación sobre este combustible, he encontrado muchas páginas que pasan por encima de sus verdaderas cualidades, minimizando su potencia y en consecuencia, su peligro potencial.

Las cifras del acontecimiento

Te comparto unas cuantas cifras referentes a lo acontecido en Fukushima:

  • El día del accidente el área de la central nuclear Fukushima II fue expuesta a unos niveles de radiación 100.000 veces superiores a la radiación natural.
  • Se han encontrado restos de radiación proveniente de Fukushima en numerosos países de América del Norte, del Sur y de Europa, entre ellos España.
  • El Yodo radiactivo que se volcó en el agua tiene unos niveles de radiación de entre 1.850 y 7,5 millones de veces mayores a lo permitido.
  • El Celsio (material que se usa en los combustibles nucleares) tiene unos niveles de radiación de 11 millones más de lo permitido.
  • Y el Plutonio (material de combustión también) tiene una vida de 24.100 años.
  • 11.500 Toneladas de agua radiactiva que albergaba la central fueron liberadas al mar, para poder llenarla de agua todavía más contaminada.
  • A día de hoy en las inmediaciones del área contaminada de Fukushima se almacenan más de 10.000 millones de Toneladas de tierra radiactiva resultante del intento de descontaminación de la zona expuesta.
Gráfico geológico de los niveles de radiación detectados en el área de Fukushima por NNSA el 22 de marzo de 2011
Niveles de raciación detectados en Fukushima el 22 de marzo de 2011, 11 días después del desastre.

 

Las zonas boscosas de Japón no han sido descontaminadas debido al altísimo coste que tendría esta acción, así que las zonas que sí lo han sido vuelven a contaminarse del aire que baja de las montañas.

La empresa TEPCO está corriendo con los cuantiosísimos costes de la “desmantelación” (que bien puede ser un intento de controlar la situación que realmente se les ha ido de las manos), pero no solo eso. También se hace responsable de cubrir las necesidades de la familias que habitan la zona cubriendo entre un 60% y un 80% de los gastos de las familias afectadas.

Fukushima era la zona agrícola, ganadera y pesquera que abastecía a Tokyo. Después del desastre nuclear, nadie compra lo que producen y en Tokyo se vive una verdadera obsesión por la compra segura, por conocer el origen de los productos y los valores de contaminación radiactiva de éstos. Los restaurantes no son visitados, los niños no usan el comedor escolar. Los ciudadanos solo se fían de aquello que pueden comprobar por sí mismos que no está gravemente contaminado.

El desastre continúa

El desastre de Fukushima está muy lejos de haber terminado, de estar controlado y de haberse resuelto.

A pesar de que cada vez se desvela más información sobre la que pasó, nadie, NADIE sabe  la dimensión real que tiene el accidente. Por un lado no se ha llegado a explorar toda la zona afectada, los elevadísimos niveles de radiación lo impiden. En 2016 se descubrió un agujero de 2Km. de diámetro por el que se filtraba material radiactivo al exterior.

Japón es una isla que se levanta en una de las zonas sísmicas más activas del planeta. Está siempre temblando. Los reactores nucleares, no controlados, de Fukushima pueden empeorar su estado en cualquier momento.

Los intereses económicos que se imponen en Japón han demostrado ser tan psicópatas e inconscientes como los que se imponen en cualquier otra parte del mundo. Pero los japoneses, el pueblo japonés, ha demostrado de nuevo una entereza, un civismo y una nobleza dignas de admiración. Muchos de ellos han arriesgado sus vidas conscientemente por resolver un problema grave que afectaba a todo el país.

Los héroes de Fukushima

Trabajar esos días en Fukushima debió ser un verdadero infierno. Por el peso de la responsabilidad,  por no saber qué estaba pasando exactamente, pero ser consciente de la gravedad, por el tremendo calor que debía hacer allí, por la necesidad de trabajar con trajes de protección especial que aíslan completamente al cuerpo y no lo dejan ni respirar, por tener que hacer las labores en muchas ocasiones cargando bombonas de oxígeno para no tener que respirar el aire contaminado demasiado caliente para los pulmones.

Todo bajo un clima de verdadera desesperación. Porque en los primeros momentos nadie sabía qué hacer allí. se estaban enfrentando a algo que ni siquiera habían imaginado y, a pesar de haber hecho simulacros de emergencia todos los días, no tenían nada preparado para esa situación.

Al personal técnico que lideró la “recuperación del control” de la central nuclear debastada, se les ha llamado internacionalmente los héroes de Fukushima. Pero no fue todo tan bonito, ni tan épico. El personal que más expuso su integridad, su salud y su vida en la central nuclear fueron mendigos, indigentes y personas sin recursos que fueron llevados allí para hacer las labores más arriesgadas y más expuestas.

Más allá del territorio de Fukushima

A día de hoy no se está hablando de que la radiación que se ha ido liberando de Fukushima se ha ido distribuyendo por el Océano Pacífico mediante sus corriente naturales, que de hecho unen toda el agua de la tierra. Por lo que a la larga estará contaminada toda el agua de nuestro planeta.

Tampoco se está diciendo que toda la radiación que está invadiendo el aire proveniente de las filtraciones de los reactores enfriándose, de los agujeros y grietas que aún se desconocen, de la tierra y vegetación contaminada, se distribuye por todo el globo.

La atmósfera terrestre es un sistema cerrado, en principio. La radiación nuclear que se libere en ella, no va a salir de ella. Se va a ir acumulando, aumentando los niveles de radiación paulatinamente en todo el globo.

Desde aquí quiero recordar todo esto y recordar también no sabemos en qué puede repercutir esto, porque no hay precedentes en toda la historia de la humanidad. No sanemos a qué nos enfrentamos.

Evidentemente que hay un programa que tiene en agenda la implementación de las nucleares aunque aquí en Europa dicen que Alemania se ha comprometido a desmantelar todas las centrales nucleares que tiene y Suiza también parece estar en el camino de rechazar la energía nuclear.

Qué podemos hacer

Y quiero hacer un llamado a que cada uno/a de nosotros hagamos lo que esté a nuestro alcance, porque aseguro que cada uno puede hacer algo.

Por ejemplo, rescinde tu contrato con cualquier compañía eléctrica que se abastezca o reinvierta en energía proveniente de centrales nucleares y cambia a una compañía que reinvierta en renobables, que, aunque no es lo mejor, no conlleva el tremendo peligro de la energía nuclear.

Aunque tampoco las renobables son la mejor solución al problema energético. Los molinos son causa de muerte de muchas aves y emiten un ruido muy fuerte y desagradable. No me gusta la imagen de campos llenos de placas fotovoltaicas, los animales, y nosotros mismos, necesitamos árboles y plantas, que renuevan el aire que respiramos y cooperan en el ciclo del agua.

Recordemos lo que pasa en Fukushima recordemos lo que pasó del Chernobyl hagamos lo posible para evitar el uso de la energía nuclear, que es evitar la construcción y mantenimiento de las centrales nucleares.

Por favor. Protejamos la vida de nuestros hijos y de sus hijos que son nuestros nietos, y de los hijos de sus hijos que son nuestros bisnietos, que tal vez nunca llegaremos a conocer.

Bueno aquí lo dejo.

Muchas gracias por escucharme y por leerme.

Hasta la próxima.

Un abrazo.

Diana Valeria

https://www.youtube.com/watch?v=LVPt3RM8PS4&feature=youtu.be