Seguimos con la medicina Ayurveda y vamos a abordar los Principios básicos del equilibrio Universal. En esta publicación describiremos el concepto que transmiten los textos de los vedas  de la Conciencia, como el primer y más importante principio básico del equilibrio universal.

Y es que los conceptos que plasmaron los rishis son verdaderamente complicados de explicar literariamente, y los Principios básicos del equilibrio que que describen los textos védicos, son de ese tipo. Así que he preferido separar cada principio en una publicación diferente. Mi propósito al transmitir este conocimiento es el de facilitar la comprensión de cualquier mentalidad occidental; española o latina, sobre todo, del único testimonio que tenemos, por el momento, de una experiencia humana pura, sin influencias limitantes y de seres que gozaban de la totalidad de sus capacidades humanas naturales. Aunque soy consciente y te transmito, que lo que me propongo no es tarea fácil, porque los conceptos que se describen en los vedas, son muy, muy abstractos para nosotros.

Pero ahí vamos ¡Lo intentaré!

Como ya debes saber, cuantos más canales comunicativos use para describir la conciencia, más sensaciones tendrás sobre ella, cada sensación es una experiencia directa que está aportándote comprensión directa sobre el concepto. Así que para ir entrando en el ambiente, te dejo este audio de música meditativa, que te puede acompañar en esta conexión con el concepto de Conciencia que nos dejaron los rishis. Mi recomendación: pon la música a un volumen que te resulte cómodo, que no entorpezca tu atención y ve leyendo. También puedes ponerte esta música cuando quieras relajarte y desconectar tu mente de los asuntos que la tensionan.

Qué es la conciencia

En la publicación en que presenté los fundamentos del Ayurveda ya introduje que para el Ayurveda el universo físico se origina en la cinco elementos, pero seguramente debes preguntarte de dónde provienen esos cinco elementos?

Según el Ayurveda, la fuente de toda creación (de todo lo conocido y lo que aún es desconocido) es el campo invisible, omnipresente e infinito de la conciencia.

El campo de la conciencia es la realidad última.

Cualquier sistema de conocimiento que no abarque el estudio de la conciencia es un sistema incompleto para el Ayurveda. Y una vida individual en la que no participe la experiencia directa de este campo, es una vida incompleta. La conciencia no es solamente la fuente de la creación, es también la meta y la experiencia del conocimiento: el objetivo de la experiencia humana. El propósito último del Ayurveda es brindar a todos la manera de alcanzar esta realización: la esencia del equilibrio absoluto.

La conciencia es la fuente de toda creación y experiencia, la esencia unificadora de la mente y el cuerpo.

Éste es el principio más fundamental del Ayurveda. Pero el concepto de la conciencia ha sido tan mal comprendido y el término utilizado en la cultura occidental con tanta ligereza, que va a ser necesario aclarar lo que significa.

La conciencia individual

En nuestra experiencia, la conciencia pura se encuentra en el origen del pensamiento. Pero solemos no darnos cuenta de su presencia, porque tenemos la atención puesta en las ideas, las percepciones y los sentimientos. Vemos y oímos los diferentes escenarios en los que acontece la vida y registramos la sensación que nos producen, nos sumergimos en una conversación o nos dejamos arrastrar por un mundo interior de recuerdos y fantasías, nos enamoramos y nos perdemos en la otra persona. Pero en realidad, jamás nos perdemos: persistimos en nuestra cotidianidad, continuamos con nuestros quehaceres diarios y una parte de nosotros permanece constante en todo momento. Independientemente de los cambios que puedan haber, siempre existe un surco por el cual fluye el torrente de los acontecimientos, un cauce que conecta todos los flecos sueltos en una sola experiencia que cada ser humano reconoce como “mi vida”.

Este aspecto intacto, permanente y eterno de la existencia es lo que denominamos conciencia: esa corriente unificadora, eternamente presente y eternamente cambiante.

Aunque es abstracta (es abstracción pura), la experiencia de la conciencia misma nos es más familiar de lo que creemos. La diferencia ente la forma en que percibimos nuestro yo cuando estamos profundamente dormidos (ausencia total de percepción) y cuando estamos despiertos, radica en la conciencia. En ese espacio fugaz entre el último momento de sueño y el primer rayo de pensamiento consciente, podemos experimentar brevemente la conciencia. Es el estado de conocimiento puro en el cual la mente reconoce su propia naturaleza sin límites y se limita a existir. Al no tener fija la atención en el escenario circundante, el “observador” simplemente se reconoce a sí mismo. Por esta razón los sabios también se refieren a la conciencia como “existencia pura” o “ser” o, sencillamente, “el yo”.

Es obvio que la conciencia subyace, no solo al primer pensamiento del día sino a toda actividad mental, toda percepción y toda sensación, ya sea consciente, subconsciente o inconsciente. Por tanto podemos experimentarla en los espacios vacíos que separan todos y cada uno de nuestros impulsos de pensamiento: en el silencio mental. Y la meditación es una técnica para penetrar a través de esa “grieta” hacia la conciencia pura y experimentar el silencio absoluto de la mente de manera directa.

Como fuente de toda materia y energía la conciencia también es la fuente de toda inteligencia habitante del Universo: el orden y la regularidad que apreciamos en la arquitectura cósmica. Por consiguiente, la experiencia directa de la conciencia a través de la meditación es una forma de sintonizar nuestra inteligencia con el poder organizador de la naturaleza: con el orden natural.

¿Si la conciencia es la base de toda experiencia, si es omnipresente, porqué no la notamos todo el tiempo?

La respuesta del Ayurveda a esta pregunta nos dice que como cuando vemos una película en el cine, la luz blanca del proyector queda oculta detrás de las imágenes, así queda la conciencia en nuestra percepción: en medio de la actividad ordinaria el yo permanece oculto tras una corriente constante de imágenes mentales. Pero aún así, todos proyectamos constantemente nuestra conciencia, nuestra “luz interior”, hacia afuera a través de los sentidos y así, con la atención enfocada en los objetos y los sucesos externos, nos perdemos la experiencia del Ser puro, la naturaleza infinita del yo, se pierde en un pensamiento.

No podríamos tener vida sin la conciencia

Este fenómeno, de desenfoque de la experiencia de la conciencia en el Ayurveda se conoce como prajnaparadha, “el error del intelecto“. La lógica nos dice que algo finito no puede sofocar a lo infinito, pero los seres humanos aceptamos esta ilusión como si fuera la realidad de la vida. Pero esta ilusión no es un simple error de lógica o discriminación, es la pérdida de nuestra sabiduría natural, de la inteligencia misma de nuestra especie. Las terapias ayurvédicas están enfocadas en:

  • Corregir el error del intelecto a través de un nuevo despertar de la mente para que ésta reconozca el valor infinito que tiene la existencia en la conciencia.
  • La creación de un estilo de vida acorde con la inteligencia del cuerpo.

Y el conocimiento necesario para lograrlo se origina en el Veda.

La conciencia Cuántica

Deepak Chopra es un médico de la India que ha dedicado su tiempo y esfuerzo a dar fundamento físico al conocimiento transmitido en la física moderna, mediante los descubrimientos  que se han ido realizando desde la física cuántica. Ésta, para disgusto de algunos científicos, ha estado corroborando las descripciones contenidas en las escrituras Védicas. La física cuántica ha descubierto que el universo está compuesto de partículas elementales cada vez más pequeñas y de cada vez más impredecible comportamiento. En cada descubrimiento que hace la física cuántica, hay mucho que nos aproxima a la filosofía que sostiene el Ayurveda.

Para ir acercándonos al concepto Ayurveda de la conciencia, la podemos definir como aquella parte del ser que se da cuenta de lo que está viviendo, e incluso del origen y las consecuencias de las experiencias que vive. Osea que se da cuenta del pasado del que proviene y del futuro hacia dónde derivará la acción del presente. Esta definición corresponde al mayor grado de consciencia existente conocido, claro. Y lo más seguro es que ni tu ni yo experimentemos la consciencia de esta manera.

Entonces, desde el momento presente, en la situación en que nos encontramos, podemos mirar hacia atrás y ver su origen y hacia adelante y ver la próximo situación a la que nos tendremos que enfrentar, como consecuencia de lo acontecido en ese pasado. Desde la percepción de que una experiencia presente se originó en un suceso del pasado, obtenemos dos puntos que generan una trayectoria y esta trayectoria nos muestra una dirección. Pero es solo una dirección, vemos la posible consecuencia hacia la que nos puede derivar la acción del pasado. Y lo bueno es que, al estar mirando un futuro no manifestado, vemos un campo de posibilidades por manifestar. Un espacio en el que puede manifestarse cualquier cosa, porque no hay nada manifestado en él. En la física cuántica se le llama “Campo de posibilidades infinitas”.

Podríamos decir que la conciencia en la que se basan los principios del Ayurveda, es este “campo de posibilidades infinitas”.

Te dejo con un par de capítulos del documental llamado “¿Y tu qué sabes?” Que es muy criticado por los científicos ortodoxos y reduccionistas, pero que nos acerca a la comprensión de estos principios que ahora he expuesto. La calidad no es muy buena, pero es lo mejor que he encontrado.

¡Y no te olvides de dejarme tu punto de vista, tus dudas, tus impresiones o lo que te haya movido en los comentarios!!

 

Ficha técnica de la película

Título original: What the Bleep Do We Know!?

País: Estados Unidos

Año: 2004

Dirección: William Arntz, Betsy Chasse, Mark Vicente.

Guión: William Arntz, Betsy Chasse, Matthew Hoffman, Mark Vicente.

Música: Christopher Franke

Fotografía: David Bridges / Mark Vicente

Vestuario: Ron Leamon

Protagonistas principales: Marlee Matlin, Elaine Hendrix, Robert Bailey Jr., Barry Newman

Productora: Lord of the Winds

Distribuída por: Captured Light Distribution

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